viernes, 19 de febrero de 2021

Factoring social empresarial, liquidez para mipymes


Una de las necesidades más apremiantes de los empresarios ha sido tradicionalmente la liquidez para capital de trabajo, adquisición de activos fijos o recomposición de pasivos.

Las dificultades derivadas de la coyuntura y los cambios en los hábitos de los consumidores imponen retos de transformación empresarial que, sin duda, han aumentado estas necesidades financieras.

Las mipymes, que representan el 97 % del tejido empresarial en Bogotá y la Región, concentran naturalmente estas dificultades y más aún en esta lucha por la reactivación económica.

Analizando diferentes alternativas para ampliar las posibilidades para que estas unidades productivas puedan mejorar su liquidez, en la Cámara de Comercio de Bogotá empezamos a diseñar un mecanismo para masificar el factoring social empresarial.

Se trata de una plataforma, tipo marketplace, que pondrá la CCB como actor neutral, para acompañar a los empresarios en la gestión de sus facturas electrónicas a crédito como alternativas de liquidez y conectarlos con múltiples soluciones de la demanda del ecosistema del factoring.

Esta herramienta es decisiva para complementar los esfuerzos de las mipymes a través de la dinamización de alternativas de financiación asociadas a la negociación de sus facturas electrónicas. Estas, entendidas como título valor gracias a recientes cambios impulsados por la Dian, por medio de la entrada en operación del Radian, serán transadas en un mercado transparente que impulsará el acceso a financiación formal en las mipymes.

En otras palabras, el factoring social permitirá a las empresas cobrar anticipadamente sus facturas en firme y así contribuir a solucionar, en parte, las dificultades que presentan en su caja.

Incluso puede ser la tabla de salvación para superar los coqueteos de la informalidad o la liquidación. Para las pequeñas empresas, puede ser la vía de escape a la dura y perversa realidad del gota a gota.

En la actualidad, el uso de factoring como alternativa de financiación es bajo. Según la Política pública de inclusión y educación económica y financiera (Conpes 4005, septiembre de 2020) tan solo el 1% de los empresarios encuestados ha recurrido a esta herramienta y un 76% de los emprendedores lo desconoce o no lo ha utilizado. Por eso, el gran reto es democratizar el acceso al descuento de facturas electrónicas a crédito y aumentar la capacitación en este tema.

Urge entonces avanzar en la difusión de este instrumento, y rápidamente desarrollar un ecosistema con actores variados, mecanismos ágiles, oportunidades para todos y, sobre todo, transparencia. Un propósito, por tanto, debe ser que en breve existan soluciones tecnológicas para permitir la negociación de facturas electrónicas a crédito con tan solo un clic.

Creemos con argumentos que el factoring social empresarial puede ser un aporte valioso que se suma a un conjunto de iniciativas y acciones que desde la Cámara de Comercio de Bogotá estamos impulsando para continuar acercando a los empresarios a beneficios para reactivar los negocios, preservar el empleo y los ingresos de miles de familias.

Factoring social empresarial, liquidez para mipymes | Economía | Portafolio

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